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Consejos para preparar los pies en primavera

Otro año más tras pasar San José, llega puntual a su cita la querida primavera. Y lo que tiene la primavera es que sin darnos cuenta volveremos a tener que enseñar nuestros pies. Las botas y el calzado cerrado van a ceder el protagonismo a las sandalias y el zapato abierto porque el verano está ya a la vuelta de la esquina.

Sin darnos cuenta volveremos a tener que enseñar nuestros pies

Durante estas primeras semanas de primavera solemos seguir utilizando tanto calzado abierto como cerrado debido a la gran variación térmica entre la mañana y la noche. Si por el día las temperaturas nos piden un zapato abierto, al llegar la noche, las temperaturas más bajas nos van a indicar que deberemos utilizar un zapato cerrado.

Zapato cerrado

Si optamos por un zapato cerrado es necesario que sea flexible y que permita la transpiración. Al subir la temperatura exterior también sube la temperatura de nuestros pies y si el calor se queda atrapado esto beneficia la sudoración excesiva y una probable aparición de hongos. Es importante además que la suela sea resistente y no muy fina. Una suela excesivamente fina puede aumentar la tensión en la fascia plantar, el tendón de Aquiles y los gemelos.

Zapato abierto

Si optamos por el zapato abierto tipo sandalias, este tiene que poder sujetar al pie ya bien con unas tiras o una zona dorsal. La suela debe ser semirrígida para una correcta absorción del impacto y antideslizante. Y olvídate de las sandalias fabricadas en China con materiales plásticos o de baja calidad, siempre elige el zapato confeccionado con materiales de calidad.

Calcetines

Pasar del zapato de invierno al zapato abierto implica el dejar de utilizar calcetines y esto hace que el pie esté en contacto directo con el zapato, con el peligro de rozaduras que puede aparecer si el zapato no es confortable. Por lo que deberemos extremar la hidratación de los pies en primavera siendo mucho más estrictos. La solución ideal es realizarse friegas en los pies antes de acostarse con una crema específica para el pie. Así tendremos los pies hidratados y evitaremos la formación de grietas o heridas producidas por la sequedad de la piel y que pueden ser puerta de entrada a infecciones.

Uñas

La primavera también marca el inicio del protagonismo de nuestras uñas. Son muy importantes debido a su función de barrera protectora y debemos cuidarlas. Debemos aprender a cortar las uñas de la manera correcta, el corte debe ser cuadrado sin dejar bordes irregulares y limando ligeramente las esquinas con una lima de pedicura de cartón.

El uso del zapato abierto marca el inicio de la temporada del esmalte de uñas pero no debemos utilizarlo de manera prolongada ya que podemos estar generando un ambiente idóneo para la aparición de hongos.

Consejos:

Lo que tiene la primavera es que sin darnos cuenta volveremos a tener que enseñar nuestros pies. Las botas y el calzado cerrado van a ceder el protagonismo a las sandalias y el zapato abierto. Os dejamos 3 consejos para esta primavera.

1. Elige un buen calzado

Y con el problema añadido de no saber bien qué zapatos debemos utilizar estos meses de tiempo tan cambiante. Si por el día las temperaturas nos piden un zapato abierto, al llegar la noche, las temperaturas más bajas nos van a indicar que deberemos utilizar un zapato cerrado.

Si optamos por un zapato cerrado es necesario que sea flexible y que permita la transpiración.  Al subir la temperatura exterior también sube la temperatura de nuestros pies y si el calor se queda atrapado esto beneficia la sudoración excesiva y una probable aparición de hongos.

Y el zapato abierto tipo sandalias tiene que poder sujetar al pie ya bien con unas tiras o una zona dorsal. La suela debe ser semirrígida para una correcta absorción del impacto y antideslizante.

Pasar del zapato de invierno al zapato abierto implica el dejar de utilizar calcetines y esto hace que el pie esté en contacto directo con el zapato, con el peligro de rozaduras que puede aparecer si el zapato no es confortable.

Y os volvemos a recordar que las chanclas solo sirven para usar en ambientes húmedos como piscinas o en la playa y durante periodos de tiempo muy limitados.

2. Unas uñas en perfecto estado de revista.

Las uñas son muy importantes por tener una función de barrera protectora muy importante. Debemos aprender a cortar las uñas de la manera correcta, el corte debe ser cuadrado sin dejar bordes irregulares.

Estos meses marcan el inicio de la temporada del esmalte de uñas y no debemos utilizarlos de manera prolongada ya que podemos estar generando un ambiente idóneo para la aparición de hongos.

3. Visita al podólogo

Y la mejor de las recomendaciones posibles es siempre acudir a tu podólogo de confianza para una puesta a punto. Como profesional especialista en nuestros pies podrá examinarlos y comprobar que no existe ninguna patología que se podría agravar más en los meses siguientes y amargarnos el cercano verano.

 

Bibliografía: << Consejos para preparar los pies y sobrevivir a la primavera>>, Instituto Valenciano del pie.